Publicidad:
La Coctelera

Categoría: V La organización d los ecosistemas y el paso dl tiempo

30. CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA

El hombre es una especie biológica componente de la biosfera y como tal sujeta a las mismas regularidades de las demás.

Pensando en los valores humanos, a la consideración de "el hombre es un mono, pero es el único que sabe qué clase de mono es" podriamos añadir que sería interesante que conociera también las leyes ecológicas, y le será difícil de lograr si no se preocupa de conservar los ecosistemas naturales. Gran parte de ellos se han formado durante años de evolución, de manera que su destrucción podría ser cosa de momentos, pero su recuperación tardaría tanto que serían prácticamente irrecuperables. El valor cientifico de la conservación es cada vez más defendido en la mayoría de los países. La Naturaleza no es algo puesto para nuestro servicio y dilapidación, sino que se rige por unas reglas. Una explotación demasiada intensa, sin tener en cuenta los mecanismos cibernéticos, ha conducido a la extinción de muchas especies. La denominada "limpieza del bosque" o destrucción del estrato arbustivo con las "buenas intenciones" de evitar incendios o de mitigar la competencia poe el agua, lleva aparejada la erosión del suelo, el cual es indispensable para el crecimiento de los árboles; la tierra fértil desaparece y el agua de lluvia se retiene mucho menos.

El hombre ha pasado de unas interrelaciones locales, con una parte pequeña de la biosfera, a unas interrelaciones totales. La estrategia del hombre ha cambiado y debe cambiar ineludiblemente, y lo ha hecho de la misma manera que cambia con el tiempo la de otros organismos en la sucesión. Va pasando de una fase de expansión y despilfarro a una fase de eficiencia.

La conservación tiene como objetivo fundamental pasar de la posición "lo importante es obtener un máximo rendimiento hoy" a la actitud de obtener un beneficio continuado a largo plazo.

El hombre está evolucionando, sobre todo su comportamiento y cultura, pero no debe actuar más rápidamente que su propia evolución y adaptación; por ello le interesa y promueve la conservación.

29. EXPLOTACIÓN Y REGRESIÓN

El hombre explota los recursos naturales; es decir, extrae elementos de la corteza del planeta o de sus ecosistemas. Esta explotación conduce a una regresión, una marcha atrás del ecosistema, y lo transforma en un ecosistema más simple, menos organizado.

Los únicos ecosistemas explotables son aquellos que, están sometidos a condiciones de clima fluctuantes y tienen por ello un exceso de producción; están compuestos de especies de crecimiento rárpido, con poca biomasa y elevada producción.

En áreas ya poco productivas de por sí, incluso pequeñas alteraciones suelen producir cambios irreversibles.

La explotación ha ido aumentando con el transcurso del tiempo. El hombre nómada, que se trasladaba a explotar nuevas áreas cuando ya había sobreexplotado las anteriores, se había transformado en el agricultor que trasladaba los víveres, y luego en el comerciante, dependiendo cada vez de áreas más extensas. El hombre de hoy ha pasado a depender de una explotación global de toda la biosfera y ha hecho del transporte uno de los más importantes procesos de la misma. El transporte además de consumir energía, impide el reciclaje de las sustancias minerales, puesto que desaparecen de su lugar de origen. Después del consumo humano, quedan grandes cantidades de basura con las que no se sabe que haccer, y el costo para deshacerse de ellas es cada día más elevado. El hombre destruye también el equilibrio en el lugar donde vierte y concentra tales deshechos.

28. EL HOMBRE EN LA BIOSFERA

El hombre no es más que una de las especies que pueblan la biosfera; sin embrago, sus características hacen que su impacto en la misma sea mayor que el causado por cualquier otra especie. Est impacto proviene de dos hechos: el aumento de población y el consumo ezagerado de energía característico de la especie humana.

La Humanidad tardó miles de años en alcanzar la cifra de mil millones de habitantes, solo en cien años se había duplicado esa cifra, y en estos momentos la población mundial se aproxima a los cuatro mil millones de habitantes, de seguir a tal ritmo de crecimiento, este número se duplicará en trenta y cinco años. Este crecimiento ha venido acompañado de un aumento en la vida media de la población que hace que el hombre viva mucho más allá de su período reproductor.

Más espectacular ha sido el incremento del consumo de energía. Para mantener su metabolismo un hombre gasta por término medio unos 150 vatios, que obtiene a partir de los alimentos que toma. Esta cantidad ha permanecido igual a lo largo del tiempo. Sin embargo, estos 150 vatios suponen solo el 7.5% de la energía que consume un hombre por término medio.

El hombre consume también una gran cantidad de energía que se conoce con el nombre de exosomática. El crecimiento en el consumo de este tipo de energía ha sido espectacular en los últimos años.

En un 90%, el hombre obtiene esta energía que necesita de los combustibles fósiles.

Nos encontramos con que la biomasa humana supone solo un 1/200.000 de la biomasa terrestre, pero su gran consumo energético es tal, que está afectando al equilibrio de toda la biosfera.

27. TENDENCIAS EN LA SUCESIÓN

Dentro de un ecosistema, la sucesión tiende hacia una capitalización de la biomasa. Este aumento tiene un límite impuesto por los recursos existentes, en los primeros momentos del desarrollo se produce una proliferación de especies "oportunistas" que consumen mucha energía, pero cuando la biomasa crece y los recursos escasean, la competencia favorece a los organismos capaces de subsistir con un menor consumo energético. Se trata entonces de mantener la mayor cantidad de materia organizada con el mínimo gasto. Este cociente entre producción y biomasa es en la actualidad el mejor criterio para describir el estado sucesional que existe en un ecosistema.

La biomasa de un ecosistema está limitada.

Junto con el aumento de biomasa y la disminución de la relación producción/biomasa, el aumento de la diversidad suele ser el tercer atributo de la sucesión. En todos los ecosistemas la sucesión lleva a una segregación de nichos ecológicos, una más fina subdivisión de los recursos y un aumento de los niveles y relaciones tróficas de todos los tipos. El número de especies va en aumento, y las especies dominantes se hacen menos dominantes.

El resultado de la sucesión siempre es el mismo: una tendencia a que el flujo de energía sea menor en el interior del ecosistemas, que este flujo se realice con más pasos y que el reciclado de los materiales tenga lugar prácticamente en el interior de los organismos, sin apenas circular por medio circundante.

26. CAMBIOS QUE PRODUCE EL TIEMPO EN LOS ECOSISTEMAS

Los ecosistemas varían con el tiempo tendiendo a hacerse cada vez más complejos mediante un proceso que se conoce como sucesión.

El concepto de sucesión proviene del antiguo, pero es a principios de este siglo cuando dicho proceso queda totalmente establecido gracias a los estudios sobre comunidades vegetales llevados a cabo por Cowles y Clements.

Existen ejemplos de sucesión fácilmente observables. En todos los casos, unas comunidades van siendo sustituidas por otras en un proceso que al principio se desarrolla de forma muy rápida para ir haciéndose paulatinamente más lento hasta llegar a una organización que varía ya de un modo casi imperceptible.

En un primer momento, la sucesión se interpretó como una serie de etapas discontinuas, de tal forma que, en cada una de ellas, los propios organismos cambiaban el ambiente determinado establecimiento de los siguientes, produciendose así la transformación en etapas sucesivas que se denominaron relevos. Este tipo de proceso no es del todo general.

Las investigaciones actuales se desarrollan fundamentalmente desde dos puntos de vista:

*uno se preocupa del mecanismo o proceso competitivo que lleva a la sustitución de una especie por otra.(Horne)

*otro, más filosófico, se dedica al estudio de las direcciones y tendencias que sigue este proceso.

En general, las especies pioneras, propias de las primeras etapas de sucesión, son especies con estrategia de la r, adaptadas a colonizar ambientes vacíos o zonas de condiciones fluctuantes. Luego, a medida que el ecosistema se hace más organizado, cambian de estrategia o son sustituidas por otras especies, de tal forma que en las últimas etapas de la sucesión, el ecosistema está formado fundamentalmente por especies cuya estrategia se acerca mucho más al tipo de la K.

25. DIVERSIDAD Y ORGANIZACIÓN

Consideremos los elementos básicos de los ecosistemas, materia y energía. A ellos debe añadirse la organización, puesto que los ecosistemas tienen una masa material o biomasa que se mantiene y renueva con un flujo de energía con lo que el sistema tiene una cierta complejidad y organización.

Se puede observar facilmente que unos ecosistemas tienen un grado de organización mayor que otros. Un ecosistema muy organizado posee muchas más interrelaciones entre sus elementos y tiene una capacidad de control y regulación de sí mismo mucho mayor que un sistema simple. De este modo, un sistema muy organizado varía poco en el tiempo, mientras que un sistema simple varía mucho en el tiempo.

La organización de los ecosistemas se mide con los índices de diversidad. Un primer índice de diversidad es "la riqueza de especies", el número de especies que hay en un ecosistema. Un ecosistema con muchas especies está mucho más organizado que otro con pocas especies, puesto que se pueden establecer muchos más tipos de conexiones. La riqueza de especies aumenta del polo al ecuador. También a nivel local el número de especies varía.

Ecosistemas con un mismo número de especies difieren a menudo en otra característica: algunos contienen unas pocas especies muy abundantes, siendo raras todas las demás, mientras que otras no constan de especies muy abundantes, sino de una mayoría de especies de abundancia intermedia. Las importancias relativas de las especies varían de unos ecosistemas a otros. En los ecosistemas con individuos más repartidos entre las especies, adquirirán importancia, y aparecerán más tipos de conexiones diferentes que en los ecosistemas en los que los individuos son todos de una misma o de unas pocas especies, y las únicas conexiones importantes serán las de estas especies.

Los índices de diversidad más usados son los que combinan las dos cosas: el número de especies y las diferencias en las importancias relativas de estas especies. La diversidad es mayor si hay más especies y si sus abundancias son más parecidas.

24. LAS ESTRATEGIAS DE LAS ESPECIES

El resultado de la competencia entre especies depende más del número máximo de individuos que permite el ambiente (K) en el que se desarrolla la especie que de la tasa de aumento de la población (r). Sin embargo, en situaiones inmediatas a un cambio, el valor de r es decisivo, ya que permite la pronta ocupación del ambiente. Este tipo de estrategia es igualmente útil para aquellas especies que sufren una fuerte explotación exterior y no han desarrollado sus defensas para compensarla.

A las especies que se reproducen rápidamente para utilizar los recursos del medio antees de que lo hagan los competidores, o están sometidas a una fuerte explotación y son capaces de reponer rápidamente las pérdidas y, por otra parte, tienen una gran capacidad de dispersión para llegar a biotopos vacíos, se les ha dado en llamar estrategas de la r. Son individuos que basan su supervivencia en multiplicarse para compensar las pérdidas que sufren al no estar adaptados al ambiente.

Frente al grupo anterior estarían las especies denominadas estrategas de la K, que son capaces de competir en ambientes ya poblados. Su estrategia se basa en este caso en disminuir la mortalidad, desarrollando defensas frente a los depredadores y mejorando la capacidad de mantener en su poder alguna parte del ecosistema, esforzándose por obtener la máxima cantidad posible de energía en ese espacio. Son estos los típicos pobladores de zonas muy estables en donde las poblaciones flutúan poco y se mantienen próximas a la capacidad máxima de individuos que admite ese ecosistema. Aqui ya no es ventajoso tener una alta tasa de nacimientos, sino desarrollar determinadas adaptaciones que permitan que el máximo número posible de individuos nacidos llegue al estado adulto para poder reproducirse de nuevo.

En la Naturaleza las cosas son de difícil clasificación, y raramente nos encontramos con características claras y extremas de K o r, sino con combinaciones intermedias que se aproximan más o menos a uno de los extremos. Incluso la especie humana puede también ordenarse según un r-K, estando hacia el extremo de la r los paises subdesarrollados y más próximos a la K los desarrollados. En la Naturaleza, el hombre ha favorecido en su propio beneficio especies que tienden a mantener una estrategia de la r, que son las únicas que admiten intenda explotación. Cuando se han intentado explotar especies que mantenían una estrategia próxima a la K, se las ha puesto en poco tiempo al borde de la extinción, pues no han podido suplir el número de ejemplares desaparecidos.